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Los restos del campo de la feria no son romanos

Fuente: lavozdegalicia.es

El arqueólogo contratado por el Concello de Cambre sitúa la infraestructura hidráulica destapada en la época moderna

Las últimas evidencias arqueológicas constatan que la infraestructura hidráulica destapada la semana pasada por las máquinas en el campo de la feria de Cambre no son de la época romana. Más bien, según adelantó el arqueólogo Tito Concheiro, se trata de una red de canalización «que nos lleva a una cronología histórica», es decir, que con toda probabilidad fue construida en la época medieval. El arqueólogo contratado por el Concello para hacer un seguimiento de las obras de remodelación del campo de la feria, unos trabajos que se financian con fondos europeos a través del Plan Arume, asegura que esta red hidráulica es «una construcción de gran entidad» y posiblemente se extienda más allá del campo de la feria. Indica que las pruebas que desacreditan el origen romano del hallazgo son tejas modernas, vidrios y cristales aparecidos en las excavaciones. Cree que las canalizaciones descubiertas posiblemente estaban asociadas al conjunto monástico benedictino de la iglesia de Santa María de Cambre. Aclaró, por otro lado, que el hallazgo se volverá a cubrir una vez terminada la remodelación.

Elena Silveira

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Emérita Lvdica se afianza como la cita cultural del otoño con 23.000 visitas

Fuente: elperiodicoextremadura.com

El anfiteatro, el museo y el templo de Diana baten récords de público. Consistorio y Junta quieren implicar más al sector hostelero

Fin de semana ‘histórico’ en Mérida. La tercera edición de Emérita Lvdica ha sido todo un éxito. Con la celebración de la primera noche romana en blanco y el traslado de los actos programados del Circo a los monumentos del centro, el certamen ha ganado peso y ha conseguido multiplicar de forma masiva el número de visitantes, que ha pasado de los 3.000 de la anterior edición a los 23.000 actuales. Junta, Consorcio y Ayuntamiento aseguran que sus mejores previsiones se han visto desbordadas y consideran ya que Emérita Lvdica se ha convertido en el referente cultural del otoño emeritense. Por ello, de cara a la cuarta edición apuestan por implicar más al empresariado local para explotar todo su potencial turístico, comercial y hostelero.

Según los datos aportados por el director del Consorcio, Miguel Alba, unas 23.000 personas han disfrutado de Emérita Lvdica. De estas, aproximadamente 11.000 estuvieron presentes en la I Noche Romana en Blanco, que la organización considera todo un éxito al batir el Templo de Diana, el Anfiteatro y el Museo Nacional de Arte Romano récords históricos de visitas. Alba detalló que unos 2.500 espectadores disfrutaron de la lucha de gladiadores en el Anfiteatro; 1.800 personas acudieron a las visitas guiadas al Museo y otras 5.000 hicieron lo propio en el Templo de Diana. Además, un total de 2.950 personas compraron las pulseras que la organización puso a la venta a un precio de dos euros para colaborar en la financiación del evento y facilitar el acceso a todos los monumentos para aquellos que carecen de la tarjeta Mecenas o que no fueran ataviados de romanos durante el fin de semana. “Ha sido un éxito trasladar los actos centrales del festival al Templo de Diana”, señaló el director del Consorcio.

Alba compareció junto a la directora de Patrimonio Cultural de la Junta, Pilar Merino, y el delegado de Cultura, Angel Pelayo. Ambos insistieron en que Emérita Lvdica ya se ha convertido en el referente cultural del otoño emeritense y de cara a la cuarta edición, apuestan por implicar más al empresariado local para explotar todo el potencial turístico, hostelero y comercial que un evento de estas características puede generar, ya que la escasa e irregular participación de los establecimientos en la III edición es uno de los retos a mejorar. “Emérita Lvudica se consolida como una de las actividades con más futuro para la ciudad”, destacó Pelayo. El edil aseguró también que el certamen ha supuesto “una revolución en las redes sociales” con más de 700.000 entradas en Facebook y Twitter, algunas en idiomas como inglés, francés, ruso o indonesio.

ROCIO ENTONADO

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Un cementerio a la sombra de una pirámide

Fuente: lne.es

Cerca de la puerta de San Pablo, una necrópolis reservada para los no católicos alberga tumbas de poetas, artistas y gente ilustre

En mi deambular por Roma siempre me llamó la atención -tal vez por su discrepancia con el entorno- una pirámide. Una pirámide que emula a las egipcias y que como ellas es lugar de enterramiento. Fue Cayo Cestio, pretor romano, quien mandó construirla en el año XII a. C., cuando Egipto era provincia del Imperio romano. Situada cerca de la puerta de San Pablo, la pirámide Cestia, integrada en la muralla Aureliana, es más alta y estrecha que las clásicas de los egipcios.


Esta tarde me he acercado a ella, pero no tengo intención de visitarla, porque lo que realmente me interesa es el conocido como Cementerio de los Poetas, cobijado bajo su sombra.
Esta necrópolis, desde su creación en 1738, ofreció a quienes no pertenecían a la Iglesia católica la posibilidad de disponer de un lugar donde ser enterrados. En aquel tiempo constituía un auténtico problema encontrar un sitio donde pudiesen reposar los restos de las personas no creyentes y muchos tenían que sepultar a sus seres queridos en lugares apartados y expuestos a la ausencia total de respeto.
Confieso que acudo con cierta expectación. Presiento que no podré ver las violetas blancas y azules que, según Severn, nacen aquí y que llevaron a Keats a decir: «Ya siento las flores creciendo sobre mí». El joven poeta inglés sabía que su muerte se acercaba. Hacía cuatro meses que había llegado a Roma en un intento de mejorar su salud, pero la tuberculosis era entonces implacable. John Keats sólo tenía 26 años cuando fue enterrado en este cementerio en 1821.
Me acerco a su tumba. Se que en la lápida no encontraré su nombre. «Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en agua». Esta inscripción hubiese sido suficiente para identificarlo, porque éste es el texto que Keats deseaba que figurase en su sepultura, pero es que su nombre aparece en la situada al lado, donde esta enterrado su amigo Joseph Severn, que cuando falleció, 50 años más tarde, quiso que sus nombres permanecieran unidos más allá de la muerte.
En verdad, el Cementerio de los Poetas es un recinto hermoso. Un sugerente jardín, en el que los esbeltos pinos y cipreses recortan con su silueta un cielo azul en esta tarde donde las únicas rosas que aún perviven tienen el aspecto tenue y misterioso de las flores otoñales.
«Pensar que uno puede ser enterrado en un lugar tan dulce hace que uno se enamore de la muerte». Cuentan que ésa fue la expresión de Shelley cuando visitó este cementerio en el que quiso el destino que reposara eternamente.
Percy Brishe Shelley murió ahogado en el transcurso de una tormenta mientras realizaba una travesía desde Livorno a La Spezia. Recuperado su cuerpo diez días después de la tragedia, fue enterrado aquí. Su amigo Lord Byron, encargado de elegir el epitafio, se decantó por un fragmento de «La tempestad», de Shakespeare: «Nothing of him that doth fade. But doth suffer a sec change into something rich and stranger». «Nada en él se desvanecerá, pues el mar cambia todo en un bien maravilloso».
Sin duda, el hecho de que estos dos grandes poetas, máximos representantes del romanticismo inglés, muertos en plena juventud, estén enterrados aquí, al igual que otros muchos artistas, escritores, pintores, diplomáticos, escultores, políticos, como el fundador del Partido Comunista italiano, Antonio Gramsci, contribuye a que este lugar se haya visto envuelto en una aureola de romanticismo y belleza, que si bien responde a la realidad puede que haya sido amplificada por el encanto del rechazo a lo establecido, de la protesta ante el estricto dogmatismo.
Algunas de las tumbas tienen flores recientes. Son muchos los visitantes que día tras día acuden a este lugar en el que duermen el sueño eterno más de cuatro mil personas pertenecientes a diversos países, como lo prueba el hecho de que catorce embajadas sean las encargadas de velar por él. Sólo dos personas españolas están enterradas aquí. Las dos son mujeres, una de Bilbao y la otra de Madrid.
Inmerso en una atmósfera melancólica pero llena de poesía y encanto, el Cementerio de los Poetas se asemeja a un hermoso vergel donde los árboles parecen querer cobijar y abrazar los sepulcros, mientras que las flores se inclinan para besarlos.
Todo parece en calma, sólo una figura se muestra abatida. Es un ángel, el llamado Angelo del Dolore, que no permite que veamos su cara y que tiende su mano sin saber adónde agarrarse. Es obra del americano William Wetmore Store, que intentó plasmar el profundo dolor que sentía por la pérdida de su esposa Emelyn. Ésta fue su última escultura, porque a los pocos meses falleció y fue enterrado con ella, en esta misma tumba.
Al abandonar el recinto recuerdo una frase del escritor Henry James que aseguraba que el Cementerio de los Poetas de Roma era «lo más maravilloso que he visto en Italia». No me atrevería a suscribirlo, pero resulta evidente que es un lugar único que merece la pena visitar.

MARÍA TERESA ÁLVAREZ

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Se publica el vídeo de la III Edición de Emerita Lvdica y la I Noche Romana en Blanco

Fuente: extremaduradigital.net

El video ha sido emitido en vivo y sin enmascaraciones musicales por Aníbal Clemente Cristóbal a través del Canal de Historia y Ciencia Televisión para la Red Española de Historia y Arqueología, con una duración de más de 50 minutos donde podemos ver a la Ciudad de Mérida vestida de Roma con el motivo de la III Edición de Emerita Lvdica, contando como novedad con arqueólogos del Consorcio de Mérida para explicar alguno de los monumentos más emblemáticos de la Ciudad como es el Templo de Diana.

Mérida se trasladó al siglo primero e hizo que los emeritenses vivieran como romanos con un programa más amplio y atractivo que en años anteriores.
El Consorcio de la Ciudad Monumental y la Consejería de Educación y Cultura con la colaboración del ayuntamiento de Mérida y del Museo Nacional de Arte Romano, llevarán a cabo numerosas actividades, talleres infantiles, desfiles, tiendas y una cantina.

Las recreaciones se llevaron a cabo en los monumentos romanos, sobre todo en el centro de la ciudad, siendo el Templo de Diana el monumento romano que cobró más importancia este año. Lo que se pretende con estas actividades es demostrar que la esencia romana de Mérida sigue viva y también intentar darle vida a la historia y ver nuestro patrimonio como algo vigente.

La Noche Romana en Blanco todo un éxito

Aunque la principal novedad este año fue la Noche Romana en Blanco, en la madrugada del 29 al 30, en el que durante la noche los recintos arqueológicos, gestionados por el Consorcio, permanecieron abiertos hasta las tres de la madrugada y el Museo Romano (MNAR) hasta las dos. Acogieron una variada oferta de actividades culturales como exposiciones de pintura, fotografía y escultura, pequeños conciertos -instrumentales y corales-, representaciones de teatro clásico, cine, etc. Pudieron verse algunas escenas de recreación romana como las luchas de gladiadores en el Anfiteatro a las 24,00 horas. Servirán de escenario el Área arqueológica de Morería, el Aljibe de la Alcazaba, el Puente Romano, el Arco de Trajano, La Sala Decumanus, el Templo de Diana, el Pórtico del Foro, la Casa del Mitreo, Los Columbarios, el Museo Romano (MNAR), el Anfiteatro y Teatro Romanos. Durante esa noche, los restaurantes, bares y terrazas del centro permanecieron abiertos ofreciendo bebidas y tapas romanas, con un precio especial para los que vayan vestidos de romanos.

VÍDEO

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La antigua Roma a golpe de ratón con Google Earth

Fuente: arquehistoria.com

Gracias a Google, tenemos una nueva forma de descubrir la Roma Imperial en 3D desde casa, por medio de un añadido para la aplicación Google Earth

El servicio se basa en la gigantesca maqueta del arquitecto Italo Gismondi (1887-1974), quien reconstruyó con todo detalle la antigua Roma. Si  instalamos este añadido inicaremos un  paseo virtual por la capital del Imperio Romano, la mayor metrópoli del mundo en el año 320, que nos permite visualizar 6700 edificios, como el Coliseo o el foro romano, once de ellos también desde el interior como el Tabularium o el Templo de Vesta, acompañados por 250 textos explicativos.

El proyecto llamado Roma Renace ha sido desarrollado por las universidades estadounidenses de Virginia y California, en colaboración con la Politécnica de Milán (norte de Italia)

Cómo acceder

Las instrucciones para acceder a la recreación virtual de la Roma del 320 dC son bien sencillas:

Utilizar Google Earth versión 4.3. descargar, entrar en el menú Galería seleccionando  ”Roma antigua en 3D”
Buscar Roma en el mapa.

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Hallada una terma romana en centro de Beire

Fuente: zonamedianavarra.com

El hallazgo se  ha producido a raíz  de la excavación que estaban llevando  a cabo  unos operarios para la implantación de  un sistema de riego automatizado en una finca particular. El terreno donde ha tenido lugar el  descubrimiento esta ubicado  los pies  del monte  San Julián.

Estas termas todavía sin fechar, ocupan una superficie  superior a los  45 metros cuadrados. En opinión del arqueólogo que  allí se  encuentra anotando toda la información son las más las mejores  conservadas de la comunidad.
Según este arqueólogo, todo apunta a que esta instalación se encontraba dentro de un recinto  mayor que estaría todavía enterrado, estos baños serian  de  carácter privado y pudieran  haber pertenecido  a un hacendado de la época.
El descubriemiento ha dejado a la luz una serie de vasos  con diferentes temperaturas: el caldarium, que incluía una piscina de agua caliente; el tepidarium, con aguas templadas; y el fridgidarium, de agua fría.

La fuente de calor era un horno construido en el exterior de las termas, pegado al caldarium, en el que se quemaba madera. El calor producido se guiaba a través de unas canalizaciones que iban por debajo del suelo de las termas y que calentaban el mismo por contacto del aire caliente con la superficie del suelo.

Este paraje  donde se han encontrado los restos es desde antaño motivo de conversación entre  los foráneos sobre su valor arqueológico ya que en este punto se ha encontrado en repetidas ocasiones piezas  de cerámica

Aunque todavía es no se ha concretado que se va hacer con los restos, todo apunta a que se fecharan y se volverán a cubrir.

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Escipión y la doble corona mural

Fuente: laverdad.es

No fue cartagenero, pero su presencia en Cartagena fue de singular relieve en lo concerniente a su historia. Se trata de Publio Cornelio Escipión, al que la ciudad le dedicó una calle. Subiendo una abrupta cuesta, se llega a esta calle por un callejón sin nombre -antiguamente el Cuartelillo- que nace en la acera de la derecha de la calle de Gisbert, callejón que antes de hacer la apertura de esta calle, estaba a piso plano en lo que se llamó calle de San Leandro.

Federico Casal escribió que no puede denominarse como calle la fila de casas de planta baja que existen por encima de los patios de las Escuelas Graduadas, que no figura en las Ordenanzas Municipales, y que todavía conserva el nombre de Escipión, por ser la acera derecha de la calle que así se tituló y desapareció al hacer la apertura de Gisbert. Se le dio ese nombre en recuerdo y conmemoración del general romano Publio Cornelio Escipión que en siglo III antes de Jesucristo arrancó a Carthago Nova del poder de los cartagineses desde que la reedificara Asdrúbal.

La calle y plaza de Escipión fueron el centro y las más importantes del barrio llamado de Ifre, vulgarmente Mundo Nuevo, y gozaba de cierta popularidad por la clase de gente de mal vivir y conducta sospechosa que por aquellas alturas moraban y daban a las autoridades bastante que trabajar por los tumultos y escándalos que acaecían continuamente.

Según refería Eduardo Cañabate, sabía Escipión que esta plaza contenía el tesoro de sus enemigos, el fondeadero de sus escuadras, el mayor cuartel de sus tropas y la prisión de los rehenes de las ciudades españolas tributarias y aliadas de la República Cartaginesa. Publio Cornelio Escipión, que tenía 27 años cuando llegó a España, ambicioso de gloria y sediento de venganza por la muerte de su padre y de su tío, comprendió que más que en las riberas del Ebro estaba en Cartagena la clave de la salvación de la República Romana, y que mientras estuviera en poder de los cartagineses el insigne puerto y la inexpugnable fortaleza de Carthago Nova, el peligro de Roma sería inminente. Guardó sobre su atrevido plan una absoluta reserva que tan sólo comunicó a su íntimo amigo Cayo Lelio, que como comandante de la escuadra romana debía tomar una importante parte en su ejecución.

Conquistó a los pobladores

Ambos atacaron la plaza y fueron hechos prisioneros 9.000 ciudadanos libres que Escipión, usando de su liberalidad, puso en libertad devolviéndoles la posesión de sus bienes, con lo que conquistó la fidelidad de todos. Retuvo solamente, y esto de forma accidental, a 2.000 artesanos que ocupaban los cartagineses en la construcción de armas y en las faenas de astilleros y manejo de naves, ofreciéndoles la libertad si con buena voluntad sabían ganársela. Ofreció igualmente la libertad a los esclavos jóvenes y vigorosos..

Al gobernador Magón, junto con sus oficiales, dos miembros del Consejo de Ancianos y más de una docena de Senadores les puso bajo la custodia de Cayo Lelio en una de sus galeras.

Se registró también en la conquista de Cartagena otro suceso que acreditó a Escipión como gran diplomático y produjo la admiración de amigos y enemigos, fue alabado por el Senado y ocasionó en Roma profundo asombro dadas ciertas bárbaras costumbres de aquel pueblo que llamaba bárbaros a los que no eran ciudadanos romanos. Se trata de la continencia de Escipión, hecho que narra Tito Livio. Los protagonistas fueron una princesa joven, de tan peregrina belleza que atraía todas las miradas a su paso. Era la prometida de un Jefe de Celtíberos llamado Alucio. La respetó y la entregó a su prometido. Aceptó, ante la insistencia de los padres de la princesa, un rescate, pero hizo colocar el oro a sus pies y dirigiéndose a Alucio le dijo: «Además de la dote que recibirás de tu suegro, recibe de mí este regalo de boda», invitándole en el acto a que hiciese retirar el oro y que dispusiese de él como suyo. Este episodio está conmemorado en un cuadro del siglo XV, catalogado como de la escuela de Umbría y procedente de los Talleres de Bernardino Betti, conocido por el ‘Pinturicchio’, quien floreció entre 1457 y 1513. Se encuentra en el Museo del Prado y una copia, encargada por el alcalde Alfonso Torres al pintor cartagenero Vicente Ros, está en el Ayuntamiento con el título de ‘La continencia de Escipión’.

Era costumbre entre los romanos premiar con coronas a los soldados que más se distinguían en cualquier hecho de armas. La corona castrense tenía la forma de un vallado y se otorgaba al soldado que durante el combate había sido el primero en penetrar en el campo enemigo. La corona naval o ‘rostrita’ se concedía al primero que abordaba la galera enemiga y estaba caracterizada por proas de embarcaciones. La corona de ‘césped o gramínica’ se daba a quien había salvado un ejército de algún peligro o a una ciudad asaltada, y en este caso se llamaba ‘obsidional’. La corona ‘cívica’, tejida con hojas de carrasca, se concedía a quien había arrancado al enemigo algún ciudadano romano y, por último, la corona ‘mural’ estaba almenada y se otorgaba por el general de un ejército al primer guerrero que asaltaba una fortaleza defendida por el enemigo.

Hechas por Escipión las investigaciones necesarias para conceder el alto honor de la corona mural tuvo la sorpresa de saber que la distinguida recompensa era solicitada por dos soldados: un infante y un marino.

Perplejo quedó Escipión. Mandó acudir a su presencia representantes de ambos bandos y oídas atentamente sus razones quedó convencido de la justicia que asistía al infante Quinto Trebelio, centurión de la Legión IV, y a un marinero de la flota de Lelio, llamado Sexto Digicio. Escipión ordenó que, sin perder tiempo y con el ceremonial de costumbre, le fuese dada a cada pretendiente una corona mural, ganando el afecto y simpatía de sus soldados. A Cayo Lelio le regaló en nombre del Senado una Corona Naval.

La conquista de Carthago Nova costó dos coronas murales. Ello concede a Cartagena el singular privilegio de que en su escudo pudiese lucir una doble corona mural. lmente arruinado, como se recuerda cada año en las fiestas de Carthagineses y Romanos.

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